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| 31-10-2005 |
| Eva dignifica el flamenco |
| Yerbabuena. Baile: Eva Yerbabuena, Luis Miguel González, Eduardo Guerrero, Mercedes de Córdoba. Cante: Pepe de Pura, Enrique Soto, Rafael de Utrera, Jeromo Segura. Guitarras: Paco Jarana, Manuel de la Luz. Percusión: Antonio Coronel. Jueves Flamencos de El Monte. 6 de Octubre de 2005. Aforo: Lleno absoluto. |
Las expectativas que se habían creado en torno al espectáculo de Eva ‘Yerbabuena’ eran muchas. No en vano, el público abarrotó la Sala Joaquín Turina en este estreno de lujo de los Jueves Flamencos. Y el guión salió según lo previsto porque Eva es una apuesta segura y, haciendo gala a esta constancia, fruto de una fuerte disciplina y un riguroso trabajo, en la noche de ayer no falló. Es de esas artistas que con su arte dignifican el nombre del flamenco en cualquier escenario que se prodigue por prestigioso que se presente.
Eva, ataviada con una blanca chaquetilla corta de bordados negros, apareció por seguirillas en el segundo baile de la noche, tras la armonizada coreografía por martinetes que presentaron los tres bailaores de la compañía –Mercedes de Córdoba, Luismi González y Eduardo Guerrero-. El taconeo seguro y portentoso que imprimió al principio de su baile fue una constante a lo largo de todo su recital de baile. Sus brazos elegantes dibujaban en el aire el resorte de sentimientos que salían de su alma. Esa es una de sus muchas grandes virtudes sobre un escenario, su capacidad de transmitir intensas vivencias flamencas.
Otra de sus virtudes es la rigurosidad que le hace medir cada movimiento de sus manos, escuchar el cante, pararse y moverse cargando de exactitud cada paso que da, tantear cada uno de sus zapateados al ritmo que le marca la omnipresente guitarra de Paco Jarana, con la guarda una tremenda complicidad –y no sólo afectiva-. Y así, con estas credenciales, se plantó sobre el escenario bailando por bulerías, ofreciendo tremendas dosis de feminidad, embelleciendo el contorno de su cuerpo en cada uno de sus desplantes serenos. La conciencia del respetable sólo alcanzó a romper en aplausos ante lo que estaba presenciado.
Todo quedó rematado por una nueva coreografía en la que los tres bailaores volvieron a ofrecer una de sus estudiadas y vistosas coreografías, que no son sino fruto de un intenso y constante trabajo de ensayo. Cada uno ellos, entre tanto, tuvo la oportunidad de expresarse en solitario dejando en el ambiente una gran elegancia en el baile de Eduardo y unas grandes virtudes flamencas en el de Mercedes de Córdoba.
Aunque lo mejor de la noche estaba aún por llegar. El baile por soleá fue lo mejor que se pudo ver en la noche. De riguroso negro, vivió cada sonido que venía de los artistas que le secundaban atrás con una templanza única aunque empezó con grandes zapateados. En sus tercios medios, su arte fue creciendo en intensidad que alternaba con movimientos serenos, acompasados y elegantes.
El resto del espectáculo, alegrías y tangos, siguió por los mismos derroteros por los que habían marchado los bailes anteriores aunque eclipsados por lo presenciado cuando Eva se encomendó al compás de la soleá.
Es de justicia reconocer el gran acompañamiento con que la ‘Yerbabuena’ gozó a lo largo de todos sus bailes. En ningún momento hubo síntomas de independencia entre la música y el baile, al contrario, en todo momento vivieron en firme simbiosis. En este sentido, Eva llegó muchos más lejos al dotar de coherencia la heterogeneidad de voces que atrás acompañaban sus bailes.
Eva la ‘Yerbabuena’ es un ejemplo a seguir, no sólo por las tremendas cualidades que la han situado entre las más grandes del baile flamenco, sino también por la seriedad y la dignidad que demuestra sobre el escenario y que consigue elevando al flamenco a la categoría que le corresponde, al lado de cualquier arte mayor. |
PEDRO CALLEJAS
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| 03-01-2006 |
| Yuxtaposición de tradiciones culturales |
| PEDRO CALLEJAS |
| En el centro, Segundo Falcón flanqueado, a su izquierda, por Paco Jarana y Salvador Gutiérrez; a su derecha, el ‘Bobote’, ‘El Eléctrico’ y Antonio Coronel. Detrás de ellos, en una posición más elevada, de izquierda a derecha, la Banda de Pelo Madueño, la Orquesta Maharaja de Rajastán y, finalmente, la Chekkara de Tetuán. Esa es la fotografía de un escenario conjugado a través de la yuxtaposición que puede servir de símbolo de lo que supuso este Diálogo primero, que pretendió unir, bajo la batuta del flamenco, distintas y diversas tradiciones musicales que, ciertamente, quedaron inconexas. |
| 12-12-2005 |
| Evocar a Lorca |
| PEDRO CALLEJAS |
| Diálogo del Amargo. Dirección escénica y coreográfica: Mario Maya. Con Juan Andrés Maya, Conchi Maya y Diego Llori –artista invitado–. Cuerpo de baile: Raimundo Benítez, Álvaro Méndez, David Fortes, Francisco J. Vilchez, Eva Esquivel, Patricia Guerrero, Silvia Lozano, Anabel Moreno. Cantaores: Rafaela Gómez –madre–, Alfredo Tejada –padrino–, Juan Ángel Tirado, Mª José Pérez y Gema Caballero. Guitarristas: Miguel Ochando, Emilio Maya y Rafael Santiago ‘Habichuela’. Percusionista: Benjamín Santiago ‘El Moreno’. 29 de noviembre de 2005. Teatro Central de Sevilla. Aforo: 3/4 |
| 29-11-2005 |
| Aires renovados |
| PEDRO CALLEJAS |
| El Eterno Retorno. Con Rocío Molina. Artistas invitados Manolo Monteagudo y Teresa Nieto. Con la colaboración especial de Pasión Vega. Juan Requena y Jesús Torres, guitarras; Juan José Amador y Antonio Campos, cante; Sergio Martínez, percusión; Luis Cantarote y Carlos Grilo, palmas. Aforo: lleno absoluto. Teatro Central de Sevilla. Ciclo Flamenco viene del sur. 22 de noviembre de 2005. |
| 12-08-2005 |
| `En plena forma´ |
| JUAN VERGILLOS |
| XLV Festival Internacional del Cante de las Minas Paco de Lucía. Guitarra: Paco de Lucía, Niño Josele. Cante: La Tana, Duquende, Montse Cortés. Bajo eléctrico: Alain Pérez. Armónica, sintetizador: Antonio Serrano. Percusión: Piraña. Lugar: Maquinista de Levante, La Unión (Murcia). Fecha: Martes, 9 de agosto. Aforo: Lleno. |
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